martes, 6 de noviembre de 2012

república conservadora


Fue un período en la Historia de Chile que se extendió entre los años 1831 y 1861, caracterizado por la hegemonía del partido conservador (pelucones) después de derrotar el 17 de abril de 1830, naciendo la República Conservadora, esta se consolida formalmente en 1831 con la elección del general José Joaquín Prieto.
José Joaquín Prieto (1831-1841), Manuel Bulnes (1841-1851), Manuel Montt (1851-1861) y a los gobiernos provisorios de José Tomás Ovalle (1830-1831) y el breve interinato accidental de Fernando Errázuriz Aldunate (1831). Todos los presidentes elegidos formalmente de ésta época fueron reelegidos, e incluso uno provisorio gobernó dos veces el país, eso sí las dos veces de facto.

Desarrollo de la República Conservadora o Autoritaria

[editar]Gobierno de José Tomás Ovalle (1830-1831)

El Presidente José Tomás Ovalle (1831-1831), fue el último presidente del período de Anarquía y el que inició laRepública Conservadora.
José Tomás Ovalle asume la Presidencia de Chile el 1 de abril de 1830 de manera provisional debido a la renuncia de Francisco Ruiz-Tagle, su gobierno se vio marcado por la estabilización nacional y por el nacimiento del periodo al cual se refiere este artículo.
Ovalle, un joven senador era un hombre sencillo a pesar de su opulencia y no manifestaba ansias de poder, pero debido a su popularidad, todos sus intentos dguados por el congreso y asumió la presidencia más como un deber.
Al asumir el gobierno, nadie quería aceptar las responsabilidades ministeriales, un país con anarquía, sin una constitución respetada y con los fondos casi vacíos, el único que aceptó los ministerios fue su amigo, el estanquero Diego Portales, figura clave en éste periodo.
Ovalle removió a Ramón Freire de su calidad como Comandante en Jefe del Ejército y lo envió al exilio, en su reemplazo fue designado José Joaquín Prieto y los revolucionarios pasaron a ser los oficialistas, bajo disposiciones enviadas por Ovalle al ministerio de Guerra, y por las estrategias de Prieto, los conservadores triunfaron el 17 de abril de ese año en la Batalla de Lircay, originándose este periodo de consolidación al cual nos referimos.
Con la guerra ganada, los liberales, en su mayoría fueron exiliados y no pudieron retornar al país en muchos años, el ejército fue limpiado de los insurrectos, despidiendo a la mayoría de los comandantes freiristas y sellándose la guerra pacíficamente con elTratado de Cuz-Cuz que evitó una nueva batalla pero no fue reconocido por la presidencia.
Como una de las prioridades, el gobierno de Ovalle devolvió todas sus posesiones expropiadas a la Iglesia Católica y la acercó fuertemente al estado, fijando su alianza en una especie de concordato, como se llamó al realizado en Portugal.
La prensa y los organismos fueron fuertemente fiscalizados, bajo el control de Portales y Ovalle, siendo la censura una de las herramientas fundamentales del gobierno.
Ovalle además hermanó al congreso con el gobierno y le pidió facultades extraordinarias, teniendo el gobierno gran control político.
La economía fue superada entregándose los estancos a Diego Portales y nombrándose Ministro de Hacienda a Manuel Rengifo, además que se incrementó la producción, sitiando a Chile como el cuarto productor de cobre mundial.
Además para derogar la anti-conservadora Constitución, Ovalle llamó a una Asamblea Constituyente, que violaba a la constitución para la elaboración de una nueva, que se concretaría en 1833.
El país sería cambiado irreversiblemente con estas medidas y disposiciones, además se daría un pequeño inicio a la fomentada educación del conservadurismo, llamando a Claudio Gay para la elaboración de estudios e investigaciones sobre Flora y Fauna deChile.
Sin embargo la obra más recordada de su breve administración fue ajena a la consolidación republicana, la creación de la ciudad deOvalle, la ciudad fue planteada al presidente y este la financió, sin embargo falleció días antes de su fundación, ésta ciudad considerada como una gran cripta en su honor fue una muestra de la creciente popularidad conservadora.
El 8 de marzo de 1831, el presidente Ovalle renunció a la presidencia por una causa de muerte aún no esclarecida, se dice que fue un ataque al hígado pero oficialmente fue una tuberculosis fulminante.
El 21 de marzo de 1831, Ovalle fallece a una corta edad, causándose de nuevo la inestabilidad anterior a su gobierno.
La prematura muerte del presidente hace que el poder accidentalmente quede en manos de su vicepresidente provisorio, el congresista Fernando Errázuriz Aldunate, su gobierno intentó seguir la línea de Ovalle, a diferencia de éste a Errázuriz le gustaba gobernar, sin embargo los quiebres con sus ministros y el poco éxito que ocasionó seguir la fórmula de bajo perfil de Ovalle hizo que su gobierno pasara a la historia sin grandes cambios y con baja popularidad, ese año llamó a elecciones, las primeras realizadas enChile desde 1829, triunfando finalmente el general José Joaquín Prieto, líder de la revolución.

[editar]Gobierno de José Joaquín Prieto (1831-1841)

El Presidente José Joaquín Prieto (1831-1841) fue el primer decenio presidencial y primer conservador elegido en elecciones.
José Joaquín Prieto asume la Presidencia de Chile el 18 de septiembre de 1831, su gobierno marcó finalmente la consolidación conservadora y se tradujo en el orden y las obras que Ovalle no pudo realizar debido a su caracter provisional.
Entre las obras más importantes de Prieto están la Constitución de 1833, que fue el resultado de la cuestionada Asamblea llamada por Ovalle en 1830, la consolidación del orden público y la continuación del depurado del ejército.
Prieto además oficializaría los símbolos patrios y sería el artífice de varias obras públicas y mejoras viales en el país, producto del auge platero del Mineral de Chañarcillo y el aumento de exportaciones agrícolas y minerales hacia Estados Unidos.
Diversas escuelas e institutos fueron un importante legado de la administración de Prieto, contando además con la creación del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública, que cumplía la función del actual Ministerio de Educación de Chile.
La labor del general Prieto fue opacada casi en su totalidad por el verdadero líder político y hombre fuerte del sistema, el ministro Diego Portales, quien ya con la experiencia como ministro universal había sido el verdadero consolidador de la república y el ideólogo del sistema conservador.
Prieto con la promesa del orden fue reelegido en 1836 para un nuevo periodo presidencial, el cual se vería empañado casi en su totalidad por tragedias y conflictos bélicos.
Al iniciar su segundo mandato, por una recomendación de Portales, Chile supuestamente amenazado por los movimientos en las naciones al norte del país, le declara la Guerra a la Confederación Perú-Boliviana. Esta guerra, aparte de empañar la segunda administración de Prieto, fue la causa original de la rivalidad de Chile con Perú y Bolivia que desembocó en la sangrienta Guerra del Pacífico décadas más tarde y una rivalidad que se mantiene hasta la actualidad.
La guerra, cuestionada y criticada por emergentes sectores críticos de la sociedad fue ganada por Chile en casi todos sus combates, destacándose personajes típicos del Chile rural de la época y el sobrino del presidente, el también general Manuel Bulnes, la brillante actuación de éste gatilló su triunfo en las elecciones posteriores.
Aunque la guerra fue una victoria para Chile, se disolvió la Confederación y el país no se afectó casi nada en comparación a lo que se creía, el gobierno se ganó gran oposición, especialmente Portales, esta oposición no terminaría hasta 1861.
La situación aunque estable se complicó a grandes niveles en 1837, cuando el ministro Diego Portales es asesinado en una conspiración, ocasionándose el primer homicidio político relevante en el país.
Los dos gobiernos de Prieto estabilizarían al país y se originaría una época de paz en el gobierno sucesor, el de su sobrino Manuel Bulnes Prieto.

[editar]Gobierno de Manuel Bulnes (1841-1851)

El Presidente Manuel Bulnes (1841-1851) fue el segundo decenio presidencial y el segundo gobierno conservador oficial.
Manuel Bulnes asume la Presidencia de Chile el 18 de septiembre de 1841, siendo el segundo Presidente Conservador, su gobierno a pesar de ser militar fue el más pacífico de todos.
Su gobierno se inició con alta aprobación debido a ser el gran ganador de la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana, las condiciones de gobierno le fueron muy favorables, Chile en auge creciente y libre de oposición relevante.
La preocupación de Bulnes se centró en cuatro pilares fundamentales: Colonización, Pacificación, Educación e Internacionalización, siguiendo una línea moderada, Bulnes elaboró en su gobierno la primera ley de colonización, destinada principalmente a la toma del Estrecho de Magallanes, por sus codiciadas guaneras y puntos estratégicos militar y comercialmente y también para apaciguar los ánimos en la llamada Araucanía.
La toma del Estrecho de Magallanes fue exitosa y beneficiosa, siendo este estrecho además la única vía de comunicación favorable entre el Océano Pacífico y el Océano Atlántico por muchos años, el inicio de esta colonización fue la fundación del llamado Fuerte Bulnes.
El panorama en la Araucanía fue muy distinto, las etnias ubicadas en la zona no se frenaron nunca y destruyeron cualquier incursión del estado, sin embargo en la zona de Llanquihue quedó acordada una ley de colonización con Alemania, que no sería concretada hasta el gobierno de Montt.
El país sumido en la total calma hizo que los exiliados de la guerra retornaran a Chile, viviendo desde ese momento el país una real democracia, incluso Bulnes era yerno del ex-presidente y líder liberalFrancisco Antonio Pinto.
La paz en el país sirvió para que Chile incrementara su acción exterior y fuera reconocido como estado soberano y autónomo oficialmente por el ya desgastado Imperio español, que se recuperaba de las llamadas Guerras Carlistas.
Chile, libre de conflictos tuvo bajo la administración de Bulnes un gran impulso para la educación, la creación de diferentes escuelas e institutos y entidades como la Universidad de Chile entre otras hicieron que en el periodo de Bulnes existiera un gran florecimiento cultural, caracterizado por el movimiento literario de la Generación de 1842, este importante movimiento literario haría que cien años después, en 1942, el gobierno de Juan Antonio Ríos iniciara la entrega del Premio Nacional de Literatura de Chile y los de Arte, mantenidos hasta la actualidad, en conmemoración de este hecho.
Por su hábil gobierno, Bulnes fue reelegido sin contendores y sin reclamo para un segundo periodo presidencial en 1846, su segundo gobierno siguió la línea del anterior pero tuvo una diferencia, aparte del traslado de la casa presidencial al Palacio de la Moneda, que fue la Revolución de 1851, que rompió con la paz de Bulnes, que fue un movimiento para evitar la toma de posesión por parte del presidente electo, Manuel Montt.

[editar]Gobierno de Manuel Montt (1851-1861)

El Presidente Manuel Montt(1851-1861), fue el último conservador al poder y el penúltimo decenio presidencial.
Manuel Montt asume la Presidencia de Chile el 18 de septiembre de 1851, su gobierno estaría marcado por un irreversible declive del conservadurismo y aunque tuvo excelentes logros se vio empañado por la Revolución de 1851 antes de tomar posesión y la Revolución de 1859, además de diversas acusaciones constitucionales que apagaron la carrera del político.
Montt decidió continuar la línea de su predecesor, además era el primer civil desde José Tomás Ovalleque ejercía la presidencia en el país (Errázuriz había participado en la Guerra de la Independencia de Chile), por lo que se demostraba la ya pacificada senda conservadora.
Montt daría varios impulsos a la educación y la investigación, proliferando diversas mentes extranjeras en la nación, como Andrés Bello, quien aparte de ser rector de la Universidad de Chile fue el redactor del Código Civil de Chile, diversas investigaciones concluyeron en el mandato de Montt.
Como ya se dijo, una gran obra de la administración de Montt fue el Código Civil de Chile, redactado por Bello en 1855 y promulgado ese mismo año por el ministro de justicia, hijo del ex-presidente Ovalle Francisco Javier Ovalle.
El gobierno de Montt impulsaría las obras públicas, creándose diferentes escuelas, puentes y caminos, pero el ferrocarril y la fundación de ciudades fueron las principales joyas de este plan de obras públicas, para la red de ferrocarril además de su ampliación, se creó la emblemática Estación Central de Santiago y se perfeccionó la red.
Con la mejora de las leyes de colonización, el gobierno de Montt incursionó con éxito en el sur de la Araucanía, produciéndose la llamada Colonización de Llanquihue, obra magna de este periodo, donde se destacó la figura de don Vicente Pérez Rosales y la del ministro Antonio Varas, fundándose las importantes ciudades de Puerto MonttPuerto Varas y otras, sin embargo la Araucanía fue abandonada debido a que las incursiones del estado culminaron sin éxito.
El gobierno de Montt marchaba rápidamente, fue propuesto por los conservadores, ahora con oposición verdadera y triunfó en las elecciones de manera aplastante, en 1856.
La inauguración de su segundo periodo presidencial traería consigo divisiones y problemas que no tuvieron mejoría a través del tiempo, la Cuestión del Sacristán, en ese mismo año se produjó el alejamiento del principal aliado del gobierno, la Iglesia Católica, dimitiendo varios ministros y dividiéndose el partido.
Con el partido dividido el gobierno se volvió inestable, en 1859 quedaría a exposición la debilidad del gobierno, con la Revolución de 1859, encabezada por el naciente Partido Radical, esto produciría una fuerte sensación de malestar y el gobierno abandonaría muchos planes de colonización que tenía.
Desde la revolución hasta 1861, el gobierno de Montt sería criticado por la mayoría de los sectores políticos y sociales, incluso el propio partido y la iglesia, la descomposición del sistema conservador, hizo que para las elecciones de 1861 se buscara un candidato neutral y de transición, triunfando sin opositor el pseudo-liberal José Joaquín Pérez, quien a pesar de ser un hombre moderado, con su toma de posesión culminó con la República Conservadora.

Revolución de 1829


también conocida como Revolución de 1829Revolución Conservadora, fue el enfrentamiento que puso término a la denominada Organización de la República de Chile.
El movimiento golpista de carácter oligarquico y conservador estalló el 7 de noviembre de 1829, como consecuencia de la elección por parte del Congresode José Joaquín Vicuña como vicepresidente, quien figuraba en cuarto lugar en las elecciones presidenciales que le dieron el triunfo a Francisco Antonio Pinto.
El golpe de Estado fue ejecutado por un ejército que comandaban José Joaquín Prieto y Manuel Bulnes, un ejército mercenario que se reclutó entre inquilinos de fundos más algunas tropas que Manuel Bulnes trajo de La Frontera, donde combatían a los mapuches. El financiamiento lo aportaron Diego Portales y otros mercaderes.
Así, al día siguiente de la proclamación se produjo el acuerdo golpista que estalló en las provincias de Concepción-Maule, las cuales desconocían la legalidad de la proclamación de Presidente y vicepresidente realizada por elCongreso.
Ante este estado de cosas, el Presidente Pinto presentó la renuncia, para evitar con ello la continuación del golpe de estado, pero el Congreso no se la aceptó sino hasta la segunda vez de presentada y le entregó el mando aFrancisco Ramón Vicuña.
El 9 de noviembre de 1829, Bulnes estaba en la ciudad de Rancagua. Todo el territorio, desde el río Biobío al río Maule, quedaba en poder de Prieto.
Al reunirse ambos jefes en Rancagua, tenían una fuerza no superior a mil hombres. Mientras tanto la pasividad del ejército del gobierno movió a los mentores del presidente Vicuña a solicitar a éste el concurso de Ramón Freire, quien rechazó la oferta por ser contrario al Presidente.
Ante la situación comprometida de Prieto, Diego Portales preparó un levantamiento en Santiago. Para salvar la situación, el PresidenteVicuña llamó a elecciones, las que terminaron con una revuelta que lo obligó a refugiarse en Valparaíso.
En la tarde del día de la revuelta había dos poderes: uno formado por una junta constituida por Ramón Freire, Juan Agustín Alcalde yFrancisco Ruiz-Tagle y otro por el Presidente Vicuña y sus tres ministros, que se encontraban en Valparaíso, y quienes no quisieron llegar a ningún acuerdo con los golpistas, a pesar de que ambos ejércitos estaban de acuerdo en terminar la lucha.
En vista de ello, los ejércitos, uno al mando de Prieto (por los golpistas) y el otro al mando del general Francisco de la Lastra (por el gobierno), se encontraron en la chacra de Ochagavía, en los suburbios al sur de Santiago, dispuestos a dirimir por las armas el conflicto político.
Prieto estaba convencido, si no de su próxima derrota, al menos de la imposibilidad de batir a De la Lastra, por lo que ambos convinieron, tras la Acción de Ochagavía, un acuerdo (Pacto de Ochagavía), según el cual ambos ejércitos se ponían a las órdenes deRamón Freire, quien se hacía cargo también del poder político, procediendo a la elección de una Junta Provisional.
Este tratado, ya antes de ser firmado, estaba llamado al fracaso, pues ambos bandos estaban dispuestos a seguir la guerra civil a toda costa.
A la vez que en Ochagavía se firmaba este acuerdo, la provincia de Coquimbo caía en poder de las tropas golpistas y capturaban al Presidente Vicuña, quien había huido a esta provincia después de la toma de Valparaíso.
Concepción era dominada también, quedando prácticamente todo el país en manos de los golpistas. Se eligió una Junta de Obediencia al Compromiso de Ochagavía, que fue compuesta por José Tomás Ovalle, Isidoro Errázuriz y Pedro Trujillo. Esta junta no poseía voluntad activa y estaba aplastada por dos ejércitos enemigos, ninguno de los cuales era adicto.
Pronto se produjo el rompimiento entre Freire y los golpistas. Este se dirigió al norte con tres batallones, mientras tanto en Santiagose organizaba la junta. Llamó a la formación de un Congreso de Plenipotenciarios para nombrar Presidente de la República, recayendo el nombramiento como interino en la persona de Francisco Ruiz-Tagle y de vicepresidente en José Tomás Ovalle (17 de febrero de1830).
Ruiz-Tagle no tuvo tropiezos en reparar la campaña contra Freire, aunque Prieto procedía sin tomarlo en cuenta.
El efímero prestigio alcanzado por la junta se desvaneció y Ruiz-Tagle tuvo que renunciar delegando el mando en Ovalle, a quien se le presentó el problema de que nadie quería asumir las responsabilidades ministeriales y Portales prefería mantenerse al margen.
Ante la insistencia para hacerse cargo de los ministerios, Portales se vio obligado a aceptar, el 6 de abril de 1830, en calidad de ministro universal, lo que decidió la suerte de Chile. Esta solución determinó que Prieto siguiera las sugestiones políticas de Portales.
Mientras Benjamín Viel se apoderaba de Concepción y ponía sitio a Chillán, Ramón Freire trataba de reunirse con él por mar, logrando por fin reunir sus fuerzas. Estas eran, pues, la unión de las de Viel, Rondizzoni, Tupper y Freire. Sumaban, entre todas, 1.750 soldados y cuatro cañones.
El intacto ejército de Prieto contaba con 2.200 hombres y 12 cañones.
Ambos bandos se encontraron en las orillas del río Lircay, trabándose en un combate conocido como Batalla de Lircay el 17 de abrilde 1830, que fue un gran desastre para Freire y en el que Tupper,
El número de muertos y heridos fue enorme y el coronel Tupper luego de haberse rendido fue "Hachado" a sablazos por orden dePrieto, lo mismo que el oficial de marina Roberto Bell. En la masacre de estos oficiales se ponía de relieve el resentimiento alimentado por los generales golpistas contra los extranjeros que dirigían las fuerzas combatientes, al culparles de ser los causantes de la guerra.
Prieto se había propuesto concluir la guerra por el aniquilamiento del ejército de Freire, lo que logró ampliamente.
Se terminó el conflicto con la pacificación de las provincias de Coquimbo, Concepción y Chiloé. De éstas, fue la más difícil la primera, por la unión de de Pedro Uriarte y Viel, que a pesar de sus 600 hombres no pudieron oponer resistencia al general gobiernista José Santiago Aldunate, con el cual llegaron a un acuerdo, firmando el Tratado de Cuz-Cuz.
Históricamente, la Guerra Civil de 1829-1830 tuvo mucho influjo en el ámbito político y a pesar que enfrentó a bandos opuestos, Después de Lircay y de la represión brutal, los triunfadores conservadores siguieron encontrando oposición. Hubo cerca de siete motines militares y civiles entre 1830 y 1837. El último fue el que liquidó a Diego Portales. Ante estos hechos, Chile entra en el período conocido como República Conservadora o República Autoritaria. Con posterioridad el orden portaliano encontró la oposición sólo civil sino militar, entre las que se cuentan la de la Sociedad de la Igualdad, las guerras civiles de 1851 y 1859, entre otros acontecimientos.

La organización de la República


  Luego de la batalla de Chacabuco, un cabildo abierto reunido en Santiago entrega el gobierno a O’Higgins con plenas facultades. Con el cargo de Director Supremo, recibe el mandato  de establecer a su arbitrio el tipo de gobierno que le parezca adecuado a Chile. Tal plenitud de facultades se le concede porque aún no estaba consolidada la Independencia, objetivo que se logra en las campañas militares de los años 1817-1818, que culminan con la batalla de Maipú, en abril de 1818.

             Con el fin de no comprometer la Independencia, que podía ser amagada por la Santa Alianza y Estados Unidos, que abogaban porque en los estados nacientes se establecieran gobiernos monárquicos y republicanos, respectivamente, O’Higgins opta por no definir el sistema de gobierno existente en Chile.
            A pesar de mostrar preferencia por el sistema democrático, los hechos le demostraron que no era posible establecerlo: no había tradición política, el pueblo carecía de virtudes cívicas y no existían hábitos de gobierno democrático. Finalmente instaura, sin definirlo como tal, un gobierno que podría denominarse una autocracia patriarcal, sistema que recuerda las fórmulas del autoritarismo ilustrado, y que ha quedado consagrado en su epistolario, cuando confiesa nuestros pueblos no serán felices sino obligándolos a serlo.
            Luego de la abdicación de O’Higgins, producto de sus disensiones con la aristocracia, se produce un gran vacío de poder que se manifiesta en un proceso de inestabilidad política conocido como Anarquía, aunque algunos historiadores denominan la etapa que transcurre entre 1823 y 1829 como Crisis de descolonización o bien etapa de ensayos constitucionales. Se trata de un período utópico, durante el cual los proyectos de organización desbordan la realidad que se vive.
            Se piensa en la ley como suprema instancia de orden, de ahí la confianza en las constituciones. A pesar de que una constitución debe ser como un traje a un individuo, y por consecuencia, debe adecuarse al país para el cual se promulgan, las que se elaboran en esos años prescinden de la idiosincrasia nacional, fijándose en otras realidades. La constitución moralista de 1823, por ejemplo, recoge elementos de la democracia griega, racionalismo francés y cristianismo. Las leyes federales de 1826-1827, redactadas por José Miguel Infante, son una copia de la constitución de Estados Unidos de América; mientras el ensayo liberal de Santiago Concha y José Joaquín de Mora, se inspira en la constitución francesa de 1791 y la española de 1812. Por esta misma prescindencia de la realidad nacional fueron flor de un día.
            En la época se entendía la libertad como libertad individual, no social, actualizando un concepto individualista de la ley y la sociedad que subordinó los intereses del Estado a los intereses de los individuos, lo que por cierto debilitó al Estado. Afloran sentimientos localistas, producto de antiguos resentimientos de las provincias respecto de Santiago, con la consiguiente a integración nacional; la economía entra en crisis producto del desorden y los gobiernos muestran gran inestabilidad. La anarquía se desarrolló con fuerza sobre todo entre 1826 y 1829.
            A partir de marzo de 1830, siendo vicepresidente José Tomás Ovalle, entra a desempeñar el cargo de ministro del interior Diego Portales, quien desempeña importante papel en la organización de la República. Teniendo presente el precario estado cultural de la población, mayoritariamente campesina, que sólo hacía posible el ejercicio restringido de la soberanía,  establece una república aristocrática, coherente con la estructura social existente, de una clase dirigente de raíz agraria, y una gran masa adherida a ella por vínculos paternalistas. La soberanía radicará teóricamente en el pueblo, pero su uso efectivo se reduce a aquella parte de la sociedad declarada con capacidad de conciencia política. El resto participaba del ejercicio de la soberanía de modo pasivo, a través de la representación que se arrogaba el Estado, que identificaba sus intereses con los de toda la comunidad. El Estado así concebido se convertía en el ejecutor de la voluntad del pueblo. Su impersonalismo derivaba justamente de esa identificación de intereses.
            Sobre el Estado recaía, en consecuencia, la obligación moral de lograr que la gran masa de la población alcanzara, mediante la educación, la moralidad suficiente para gozar de la capacidad de ejercer la soberanía. Portales creía que el desarrollo de la sociedad sólo podía lograrse dentro del orden y el respeto a la ley. La República la entendía como una escuela de moralidad, capaz de crear sentimientos cívicos con la sabia y prudente dirección del Estado. De ahí la idea de gobierno fuerte y centralizador, respetado y respetable, con una administración eficiente, honrada, disciplinada, abierta a la crítica constructiva de la oposición. La Constitución de 1833 consagra el sistema de gobierno entonces establecido
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Patria Nueva



Patria Nueva de Chile
 Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg
18171823
Flag of Chile.svg 
BanderaEscudo
BanderaEscudo
CapitalSantiago de Chile
Idioma oficialEspañol
Período históricoSiglo XIX
 • Establecido12 de febrero de 1817
Patria Nueva fue un período de la historia de Chile que comienza con la victoria del Ejército de los Andes en la Batalla de Chacabuco, el 12 de febrerode 1817, y termina con la abdicación de Bernardo O'Higgins, en 1823. Durante esta etapa se intentó consolidar el proceso de Independencia y buscar un proyecto político para organizar el estado.

 

El Gobierno de Bernardo O'Higgins


La sorpresa de Cancha RayadaA los pocos días de asumir como Director Supremo, O'Higgins envió al bergantín Águila, capturado en el puerto de Valparaíso, en rescate de los desterrados patriotas en Juan Fernández. Rápidamente, organizó un ejército para enfrentar a las fuerzas realistas, que se encontraban atrincheradas en el puerto de Talcahuano y enfrentar lasmontoneras (patriotas desertores, indígenas y bandidos) que actuaban en las riberas delBío-bío. Creó un nuevo Tribunal de Vindicación, donde fueron los patriotas para recuperar las cosas que se les había quitado al inicio de la Reconquista. También desterró a sacerdotes que seguían predicando fidelidad hacia la Corona Española.

Los independentistas esperaban a los realistas en Talca, pero éstos últimos tomaron otra ruta y sorprendieron al bando de San Martín y O'Higgins, ganando la batalla conocida como sorpresa porque la tropa independentista no alcanzó a reaccionar bien.
Después de Cancha Rayada
En Santiago cundió el pánico llegada la noticia del revés del Ejército de los Andes junto los cuerpos milicianos chilenos. Muchos ya estaban tomando sus cosas para exiliarse otra vez en Mendoza. Incluso corrió el rumor de que O'Higgins y San Martín estaban muertos.
En esas circunstancias, Manuel Rodríguez, en el cabildo del 23 de marzo, lanzó un "¡Aún tenemos patria, ciudadanos!" y se proclamóDirector Supremo. Rápidamente organizó un escuadrón llamado Húsares de la Muerte. Se incorporaron muchos carreristas, jurando morir antes de ver la patria en manos de España de nuevo. Alertado por esto, O'Higgins volvió a Santiago, sin el consentimiento de su médico. Junto a San Martín los recibieron con una salva de cañonazos al amanecer del 24 de marzo.
Batalla de Maipú
Artículo principal: Batalla de Maipú
Tras reponerse, Osorio volvió a Santiago. San Martín organizó un escuadrón de defensa en los cerrillos de Maipú. Allí, el 5 de abril, las dos fuerzas empezaron a batallar antes del mediodía. Dos horas más tarde, las tropas realistas estaban en retirada, perseguidas por los patriotas. En ese momento O'Higgins apareció del lado contrario a San Martín y acorraló a los realistas. Vencieron las tropas patriotas, y se produjo el Abrazo de Maipú. Ya nada amenazaba la Independencia de Chile. 
Declaración solemne y progreso  

La declaración solemne de la Independencia de Chile se hizo en 1818 en Talcahuano. Con esto, se produjo la retirada de las tropas españolas y comenzaron las creaciones deconstituciones buscando la forma correcta de gobernar. Una de las medidas tomadas por los líderes fue la abolición de los títulos de nobleza y mayorazgo, los cuales brindaban un prestigio social que quisieron omitir para lograr mayor igualdad.

A pesar de haber firmado el acta de independencia, había una insegura Independencia de Chile y Argentina, por la presencia de los realistas en Perú. Por ello San Martín siguió adelante con su plan de invasión del Perú que concreto con la plena ayuda de O'Higgins. LaExpedición Libertadora del Perú liderada por el general en jefe José de San Martín -con LordThomas Cochrane a cargo de la armada- fue una de las fuerzas protagonistas de laIndependencia del Perú; retirado San Martín de la escena fue el libertador Simón Bolivar quien logró concluir la gesta.

Reconquista



Entrega de las llaves de la ciudad de Granada por el rey musulmánBoabdil a la reina Isabel I de Castilla.
Se denomina Reconquista o Conquista cristiana de Al-Andalus al proceso histórico en que los reinos cristianos de la península ibéricabuscaron el control peninsular en poder del dominio musulmán. Este proceso tuvo lugar entre los años 722 (fecha probable de la rebelión de Pelayo) y 1492 (final del Reino nazarí de Granada).

Según algunos académicos el término es históricamente inexacto, pues los reinos cristianos que «reconquistaron» el territorio peninsular se constituyeron con posterioridad a la invasión islámica, a pesar de los intentos de algunas de estas monarquías por presentarse como herederas directas del antiguo reino visigodo. Se trataría más bien de un afán de legitimación política de estos reinos, que de hecho se consideraban reales herederos y descendientes de los visigodos, y también el intento de los reinos cristianos (especialmente Castilla) de justificar sus conquistas, al considerarse herederos de sangre de los godos

El término «Reconquista»: historiografía y tradición

El término parecería asimismo confuso, más aún considerando el hecho de que tras el derrumbe del Califato (a comienzos del siglo XI), los reinos cristianos optaron por una política de dominio tributario -parias- sobre las Taifas en lugar de por una clara expansión hacia el sur; o las pugnas entre las diferentes coronas –y sus luchas dinásticas-, que solo alcanzaron acuerdos de colaboración contra los musulmanes en momentos puntuales.
Sin embargo, la temprana reacción en la cornisa cantábrica en contra del Islam (recordemos que Don Pelayo rechazó a los sarracenos en Covadonga apenas siete años después de que atravesaran el estrecho de Gibraltar), e incluso su rechazo del territorio actualmente francés después de la Batalla de Poitiers del año 732, pueden sustentar la idea de que la Reconquista sigue casi inmediatamente a la conquista árabe. Más aún, «gran parte de dicha cornisa cantábrica jamás llegó a ser conquistada»,[cita requerida]lo cual viene a justificar la idea de que la conquista árabe y la reconquista cristiana, de muy diferente duración (muy corta la primera y sumamente larga la segunda), se superponen, por lo que podría considerarse como una sola etapa histórica, sobre todo si tenemos en cuenta que la batalla de Guadalete, la primera batalla por defender el reino visigodo en el año 711, marca el inicio de la invasión musulmana. En el Siglo de Oro hubo poetas que definían y denominaban a los españoles como «godos» (como dijo Lope de Vega: «eah, sangre de los godos») y durante las guerras de independencia en América, eran también así llamados por los independentistas americanos (de allí procede el uso que se le da en Canarias para referirse al español peninsular). Es por ello, según los críticos del término, un concepto parcial, pues sólo transmite la visión cristiana y europea de este complejo proceso histórico, soslayando el punto de vista de los musulmanes andalusíes; por otro lado, en el lado cristiano puede decirse que existía conciencia de «reconquista».
Connotados historiadores arabistas, como Ignacio Olagüe Videla en La Revolución islámica en Occidente (1974), consideran que la invasión militar árabe es un mito y sostienen que la creación de Al-Ándalus fue el resultado de la conversión de gran parte de la población hispana al Islam. Estas tesis han sido estudiadas por el conocido arabista González Ferrín en su obra Historia General de Al-Andalus, en la que hablando de la Reconquista dice «que en verdad nunca existió»; igualmente plantea que Al-Andalus «constituye un eslabón insustituible de la historia europea». La arqueología y los textos antiguos desmienten esta teoría, ya que si fue tan rápida la conquista de Al-Andalus, es imposible que los ciudadanos dominasen el idioma, la ciencia, el modo de vida y hasta los materiales propios de la cultura islámica.
En su España invertebrada, José Ortega y Gasset desde la filosofía, afirmaba que «Una reconquista de seis siglos no es una reconquista». Curiosamente, se usa normalmente el término «conquista de Granada» en lugar del de «reconquista de Granada». Aunque esto es referido a la conquista de la ciudad como un hecho aislado, pues en la historia de España se habla de la «Reconquista de Granada».
Algunos autores han propuesto con poco éxito el término alternativo de «conquista cristiana», sin las implicaciones ideológicas del término «reconquista», no obstante, el término sigue utilizándose por especialistas y profanos, para designar a ese periodo histórico